Lilia Gutiérrez



Mencionada por:

Jaime García Pulido

Menciona a:

Alonso Gutiérrez
José Luis Díaz-Granados
Pedro Manuel Rincón
Carlos Aguasaco
Graciela Rincón
Joaquín Peña


Bio/Biblio

Nací en Macaravita, Santander, bajo el signo Capricornio. Soy bióloga y química por elección y escritora por decisión. En 1985 aparece mi primer libro Con las alas del tiempo con el sello Tercer Mundo Editores. Pasarían unos cuantos años antes que surgiera Carta para Nora Böring y otros poemas, Contracartel Editores, 1993. Los libros, como todos los seres vivos nacen cuando quieren, cuando alcanzan su máxima. En 1997 aparece La cuarta hoja del trébol, bajo el sello Ediciones Equilibrio. Ese mismo año recibí el homenaje en el XVIII Encuentro Internacional de Escritores celebrado en Chiquinquirá. Luego llegaría el homenaje de mis amigos del Grupo Literario Contracartel en el 2005 y con ese motivo se publica Intervalos.

Sin sonrojarme confieso también que recibí en 1985 la Mención Honor José Acevedo y Gómez por mi desempeño en Educación Superior, quizá porque además de la cátedra soy autora de unos cuantos libros de biología, de química y de metodología científica. Esa Mención fue otorgada por la Presidencia de la República. He de confesar también que voy de la poesía al ensayo, al cuento y a otras formas de la narrativa.

Mi poesía camina entre las antologías, los estudios críticos y las traducciones. Cuando se tiene en cuenta mi nombre, participo en eventos literarios de mi país y en otros cuantos países, que me han permitido ofrecer conferencias, charlas, recitales y tertulias. Fundadora y Presidenta de Poesía sin fronteras.


Declaración acerca de la poesía
(Poética)



Torrente de la poesía

La poesía es daga que apunta
directo al corazón encabritado.

Incendio que gana astucia entre los vientos
trinchera y designio para los secretos.

Bálsamo y abrigo para los viajeros
ungüento y aceite de ternura y de afecto.

Hurga heridas y almacena la caricia.
Con el torrente del alma teje las palabras
y ancla la mirada en el temblor del sollozo.

La poesía atrapa el relámpago y el instante
se juega la vida al borde y en mitad del precipicio.

Rompeolas ante el mar embravecido
vela para el barco y corazón de los juguetes
playa que busca la huella de los sedientos
confidente de especies saltarinas y calladas
hoguera que se multiplica con el beso.


Poemas

Sueño de almeja

Nadie podrá juzgarme
por espiar tercamente
los bordes de tu alma
y convertirme en el espíritu
del aire para tocarte.

Por triturar las distancias
por aprisionarte en mis brazos
y como sueño de almeja
fundir tu imagen
en la obsesión de Wagner.

Por desviar tus pasos y guiarte
a donde juegan los embrujados.

Por llevarme tu indiferencia
al corazón de una playa
e invadir con tu nombre
todas las galaxias.

De verdad
hay en mí
una voz que asombra
la cumbre de la noche.
Mi noche de gritos ahogados.

::


Trópico

Montan guardia en los balcones
los helechos y los geranios.
Por los corredores pasea
el eco de los duendes
y las mariposas subastan
sus dones entre ayuelos y naranjos.

Pétalo a pétalo
el jardín construye
su mecedora
entre las margaritas
las azucenas y las buganvilias.
Ebrio de luz y verdes
el horizonte extiende sus manteles
ante la cita puntual de la mañana.
De la pendiente
llega el murmullo del agua
que congrega el salpicón de hojas
en el equipaje de picos y cantares.

Los destellos de arco iris
prolongan
la cumbre de la cordillera.

Sueño de trópico
incendio de vida en mi costado.

::


Por la ganancia del día

A ganar el día
se apresuran
las gentes, los objetos
las intenciones, los equilibrios.

Llega
la música
y los invitados irrumpen
con disfraces de seda y luna.

Los malabaristas
y los construyentes de sílabas.

Entra la danza y su coreografía
la magia y sus protagonistas.

La belleza
la tortura, la apariencia
la claridad y el brillo.
Llegan los insectos
y los visionarios.
Los empleados
y los transeúntes del vacío.
El hambre, la incertidumbre
los pensamientos y el bullicio.

Todos.
Los de uniforme
y los ausentes de señales.
Torpes y ágiles
con la bandera a cuestas
nos jugamos cada día
por dos o tres monedas
por una sílaba
por un principio
por un verso
la vida en un hilo
en este paréntesis de eternidad.

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