Jesús María Stapper



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Angye Gaona

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Javier Huérfano


Bio/biblio

Nace en Cáchira (Norte de Santander), 22 de febrero de 1960. Desde muy jóven se vincula a los Medios de Comunicación. Por más de 25 años ha sido columnista para Medios nacionales e internacionales (más de mil artículos publicados sobre variados temas). Igualmente, transitó por un largo periodo en la radio y realizó programación desde noticieros y musicales hasta magazines, en algunos de ellos se desempeñó como director. Ha pertenecido a organizaciones sociales y culturales regionales, nacionales. Ha asistido a encuentros nacionales e internacionales de escritores, literatura y de políticas culturales. Son varias sus obras literarias publicadas, las más recientes con Editorial Panamericana. Ha escrito para distintos Medios sobre la obra literaria y pictórica de artistas nacionales e internacionales (crítico de arte). Conferenciante, gestor y promotor cultural. Su obra ha sido traducida a otros idiomas, entre ellos, holandes. Ha recibido algunos galardones. Conocidos escritores, periodistas, académicos, artistas y críticos en Colombia y otros paises de América y Europa ofrecen elevado testimonio sobre el valor de su obra, tanto en literatura como en artes plásticas, de la cual dicen de ésta última, es particular dentro del arte pictórico latinoamericano. Ha realizado exposiciones nacionales e internacionales. Está imbuído con su creación en literatura y pintura dentro del surrealismo, propone para el mundo a través de su obra pictórica un nuevo ismo dentro de éste Movimiento que denomina: Nuevo Surrealismo Siglo XXI. Actualmente está dedicado a su creación pictórica y literaria.

Enlaces :
www.decartsttapper.es.tl
www.cachira.com


Poética

Horadar con vertientes de fuego al corazón para que viva. Atrapar dentro de un verso las estelas iridiscentes que dejan sobre las noches las galaxias vagabundas y desconocidas. Enrollar los sentimientos y atarlos con nudos marineros para que sangren, lloren o sonrían. Esculcar el alma real de la historia, sonar campanas en la cimiente de toda libertad, izar los escudos de la epopeta plasmados en los heraldos de la verdad y la justicia. Enviar en pleno vuelo al infinito, una gota de rocío testimonial, para que alguien sepa que un poeta existe y que está cometiendo poesía. La poesía es el hombre. La poesia es todo, …pero no todo lo escrito es poesía. La poesia es un sueño. La poesía es una pendejada inútil. La poesía es un espanto frío que se nos aparece al inicio de la madrugada. La poesía se halla en el rostro de un tonto enamorado. La poesía es perder el tiempo por ir tras la caza de las metáforas que se escapan y, errantes, se van de parranda. Dicen que la poesía como el amor, son inefables, es decir, para algunos, son nada y si estan juntas, de compinches, son lo peor, …y nada más. La poesía, cuando es verdad, es el resultado estéril del trabajo más improductivo.



Poemas

Poema tomado del libro: Poemas de la Calle Interior, publicado por Editorial Panamericana:

HOJAS SECAS

El viento
quiebra las hojas secas
de los árboles marchitos.
Los locos juegan
a buscar todo
y a no encontrar nada.
Ahora que estoy dentro de la mansión
de la melancolía
soy la hoja seca...
soy el loco
que cuenta
con dos presencias... únicamente:
la presencia de mi demencia
y
la presencia de tu ausencia.

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Poemas inéditos del nuevo libro: Poesía surreal vs su real poesía:

A LA VUELTA DE UN PUNTO CARDINAL

Es la tierra rojiza con su piel escarpada
de la tendida carretera de duro corazón.
Su suelo incierto, oscilante y repetido
atrapa los horizontes por donde
a cada instante se siembran
puntos cardinales.
Raudo, en su lujoso auto,
Laszlo Bonniekk Kaszliquiewiks,
exhibiendo su poder y su riqueza,
sin falta, cada diez días,
atraviesa la inmensidad, rompiéndole el alma,
va rumbo a su famosa hacienda.
Él solamente sabe de poder
y de imponer el rigor de sus órdenes.
¿Y qué le importa a Laszlo
un solitario y polvoriento árbol de guayacán
que desde su tronco añejo
divide al mundo en cuatro puntos cardinales?
¿Y qué le importa a Laszlo
un viejo árbol
sembrado frente a una curva
de la nostálgica vía, si nunca lo mira?
¿Y qué supo Laszlo de su muerte prematura
si nunca supo del árbol
donde nacían los puntos cardinales?
Hoy la curiosidad invade
y un solitario árbol de guayacán es famoso,
de su tronco se desprenden una cruz de lujo
y un epitafio lleno de memoria.

Jesús María Stapper
Junio 22 de 2008, Bogotá.

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EL VIEJO BARCO

El viejo barco
tiene la melena canosa,
cabellera tan blanca como la de mi abuelo,
blanco acendro de mis antepasados navegantes.
El viejo barco
tiene la experiencia grabada
en su ceño anciano,
y dejó su juventud perdida
entre las brumas del tiempo,
y con su bamboleo incierto,
camina lento, sobre las olas.
El viejo barco
durante mucho tiempo
guardó silencio
aunque sus oídos fueron abiertos
a los rumores del viento sin destino.
El viejo barco
retornó al antiguo muelle muchas veces,
algunas ileso, otras herido, y otras, moribundo.
El viejo barco
se robó los espíritus perdidos
de las mujeres desnudas, invisibles y olvidadas
que en las noches frías,
caían del malecón al mar.
El viejo barco
tiene su mástil corroído y doblado
por los duros golpes acontecidos
en su dura historia de trashumante acuático.
El viejo barco
aprendió a leer de corrido y de memoria.
Lee el dolor de los océanos
cuando sus grietas sangran.
Lee con sabiduría
las penas y las alegrías
de su terco capitán barquero.

Jesús María Stapper
Octubre 17 de 2008 Bogotá.

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